El envase es tu vendedor silencioso más potente en cada estantería. Un acabado brillante, hoy en día, no es solo decoración; es una herramienta estratégica para captar la atención en la estantería y elevar el valor percibido de tu producto.
A menudo, nuestros clientes se enfrentan a la gran duda de usar Hot Stamping o Cold Foil. Aunque ambos crean efectos metalizados deslumbrantes, son tecnologías distintas con propósitos diferentes. Nuestro socio estratégico LEONHARD KURZ, domina ambas, y aquí nos presenta ayuda para elegir la correcta para tu proyecto.
Hot Stamping: la experiencia sensorial del lujo
El Hot Stamping (estampado en caliente) es la técnica reina cuando el objetivo es la exclusividad. Utilizando calor y presión mediante un cuño (matriz), transferimos el foil al sustrato. Las claves son:
- Textura y relieve: es la única técnica que permite jugar con la profundidad. Puedes sentir el diseño al tacto, añadiendo una dimensión sensorial.
- Opacidad y brillo intenso: ofrece una cobertura perfecta y un brillo metálico sólido, ideal para papeles texturizados.
- El favorito del lujo: es el estándar de oro para etiquetas de vinos, licores, estuches de cosmética premium y ediciones limitadas donde la robustez y la elegancia son innegociables.
Cold Foil: velocidad y versatilidad gráfica
El Cold Foil (estampado en frío) es la respuesta a la necesidad de eficiencia en grandes volúmenes. Aquí no hay calor; el foil se adhiere mediante un adhesivo curado por luz UV, aplicado en línea directamente en la impresora (flexográfica u offset). Sus diferenciales:
- Velocidad industrial: al realizarse en línea con la impresión, permite tiradas largas en tiempos récord.
- Sustratos sensibles: al no usar calor, es perfecto para films plásticos finos (PE, PP) o etiquetas in-mould (IML) que se deformarían con temperatura.
- Degradados y medios tonos: permite una integración gráfica increíble, logrando efectos de semitonos y detalles finos que serían imposibles con un cuño.
La solución KURZ es lo mejor de dos mundos
La elección no se trata de cuál es “mejor”, sino de cuál se adapta a tu estrategia de producto:
- ¿Buscás prestigio y tacto? Elegí Hot Stamping. Es la opción para productos que justifican un precio más alto y tiradas más selectas.
- ¿Buscás volumen y rapidez? Decidís por Cold Foil. Es ideal para productos de consumo masivo (champús, alimentos, limpieza) donde la eficiencia y la economía de escala son clave.
No importa qué camino elijas, en Mayerhofer te asesoramos en cada duda para concretar la mejor opción que nos brinda LEONHARD KURZ con la mejor tecnología para respaldarlo. No solo vendemos foil; desarrollamos soluciones completas.
Son insumos que ofrecen la máxima adherencia, una procesabilidad superior en máquina y, lo más importante hoy en día: un compromiso real con la sustentabilidad. Con acabados extremadamente delgados, que no interfieren con el reciclaje del papel y agregan valor sin generar residuos peligrosos.
¿Todavía tenés dudas sobre qué acabado potenciará mejor tu marca? Consultá con nuestro equipo técnico. Analizamos tu diseño y tu sustrato para recomendarte la aplicación perfecta. ¡Contactanos!