Cómo reducir la huella de carbono y ganar eficiencia en la imprenta

En la industria del packaging de lujo y la conversión de etiquetas, la sustentabilidad suele abordarse como un concepto teórico o una exigencia regulatoria. Sin embargo, cuando las metas ambientales chocan con la realidad del piso de producción, surge la pregunta inevitable: ¿es posible implementar procesos verdaderamente ecológicos sin castigar la velocidad de la máquina, los tiempos de parada ni el impacto visual del producto?

Durante mucho tiempo, la respuesta exigía concesiones. Hoy, la ingeniería de materiales demuestra que la sostenibilidad más efectiva es aquella que optimiza los procesos desde la raíz.

De la mano de Mayerhofer Argentina, analizamos la tecnología Slim de LEONHARD KURZ, un desarrollo diseñado para reducir el uso de plástico en la fuente y mejorar la eficiencia operativa de los convertidores de la región.

¿En qué consiste la tecnología Slim?

El proceso tradicional de hot stamping o estampación en caliente requiere una película portadora de tereftalato de polietileno (PET) que sostiene las capas de laca y aluminio antes de transferirlas al papel o cartón.

La tecnología Slim de KURZ consiste en una reducción drástica del espesor de este film de PET portador. Al rediseñar la estructura molecular de la lámina para soportar las mismas tensiones mecánicas y térmicas con un perfil mucho más delgado, se logra un insumo significativamente más liviano sin alterar la fórmula de transferencia del foil.

Este cambio en la masa del soporte genera un efecto dominó con ventajas directas para la planta gráfica y el medio ambiente:

  • Menor uso de plástico en la fuente: Se reduce el volumen total de polímero de un solo uso introducido en el circuito productivo, alineándose con las normativas europeas y globales de reducción de plásticos.
  • Más metros por bobina: Al ser un soporte más delgado, un rollo del mismo diámetro exterior puede albergar hasta un 50% más de metros lineales de foil.
  • Reducción de la huella de transporte: Bobinas más livianas y con mayor densidad de material permiten optimizar la logística, reduciendo las emisiones de carbono asociadas al flete y al almacenamiento.

Impacto directo en la planta: eficiencia operativa y OEE

Para el jefe de producción o el operador de prensa, el beneficio de la tecnología Slim no se mide únicamente en términos ecológicos, sino en minutos de máquina funcionando.

El uso de bobinas con mayor metraje se traduce de inmediato en:

  1. Menos paradas de máquina: Un mayor rendimiento por rollo reduce la frecuencia de cambios de bobina en la prensa.
  2. Disminución de mermas por ajuste: Cada vez que una máquina se detiene para cambiar de insumo, se pierden metros de papel y tiempo en la puesta a punto. Menos paradas significan menos desperdicio de sustrato y foil.
  3. Mayor velocidad constante: Al mantener la estabilidad técnica de las fórmulas estándar de KURZ, la lámina se comporta con la misma precisión ante altas velocidades de estampación.

Sustentabilidad real para el packaging de exportación

Las marcas globales de vino, cosmética y alimentos no solo buscan reducir la huella de carbono de sus empaques; también exigen que los insumos no contaminen los flujos de reciclaje. Las capas metálicas aplicadas mediante la tecnología Slim de KURZ resultan tan delgadas que no interfieren con la reciclabilidad del papel o cartón posterior.

En Mayerhofer Argentina trabajamos junto a los convertidores locales para integrar estas soluciones de vanguardia en sus líneas de trabajo habituales, demostrando que la eficiencia técnica y el compromiso ambiental son dos caras de la misma moneda.